La capa donde casi
todas las webs fallan.
Qué alcanzan los rastreadores, qué se renderiza sin JavaScript, qué está indexado y qué queda excluido en silencio por una directiva que nadie recuerda haber añadido.
Buena parte de los consejos de SEO tratan del contenido, que solo es útil una vez que la página se puede alcanzar, renderizar e indexar. Muchas webs fallan antes de ese punto, y ninguna cantidad de redacción arregla una página que un rastreador no puede ver o a la que se le ha dicho que la ignore.
El renderizado es el fallo moderno más común. Una página que compone su contenido en el navegador puede parecerte completa y estar casi vacía para un rastreador que no ejecutó el JavaScript, y vacía para la mayoría de rastreadores de IA, bastante menos pacientes con eso que Google. Comprobamos lo que hay en el HTML, no lo que aparece en pantalla.
Luego las exclusiones silenciosas: un noindex olvidado de un entorno de pruebas, una regla de robots bloqueando un directorio que nadie recuerda, canónicas apuntando a la versión equivocada, cadenas de redirección perdiendo señal en cada salto, paginación que entierra medio catálogo. Suelen ser baratas de corregir y caras de dejar, y son invisibles si no se miran.
El enlazado interno es la parte que más auditorías infravaloran. Es como se distribuye la importancia por una web, y una página a la que no enlaza nada es una página que le has dicho implícitamente a los buscadores que no te importa, por buena que sea.
Qué incluye
- Rastreo de la web tal como la ve un buscador
- Comparación de renderizado: HTML frente a contenido ejecutado en navegador
- Análisis de indexación contra los datos de Search Console
- Canónicas, redirecciones, directivas de robots y códigos de estado
- Estructura de enlazado interno y detección de páginas huérfanas
No incluido
- Compra de enlaces y posicionamiento pagado
- Posiciones garantizadas, que nadie puede ofrecer honestamente