Evidencia, ordenada
por lo que vale.
Una auditoría escrita sobre rastreo, indexación, estructura, rendimiento y arquitectura de contenidos, ordenada por impacto y esfuerzo y no por la herramienta que la encontró.
La mayoría de las auditorías SEO son una exportación de herramienta con un logotipo en la portada: cientos de hallazgos, en orden alfabético, sin diferenciar, con un enlace roto en una página olvidada pesando lo mismo que una directiva que excluye un tercio de la web. Son técnicamente correctas y prácticamente inútiles, porque no te dicen qué hacer primero.
Esta va ordenada por impacto esperado frente a esfuerzo de implementación, con la evidencia adjunta a cada hallazgo: la URL, qué se observó, por qué importa. Ese orden es el trabajo. Cualquiera puede pasar un rastreador; decidir cuáles doce de doscientos hallazgos mueven algo de verdad exige entender la web.
Cubre la capa técnica (rastreo, renderizado, indexación, canónicas, redirecciones, códigos de estado), la capa estructural (enlazado interno, arquitectura de la información, páginas huérfanas), el rendimiento medido sobre cargas reales, y la arquitectura de contenidos, incluido si hay páginas compitiendo entre sí por la misma consulta, algo más frecuente de lo que la mayoría de las webs cree.
Es deliberadamente un entregable independiente. Puedes dárselo a tus propios desarrolladores, a otra agencia o devolvérnoslo a nosotros, y será igual de accionable. Una auditoría que solo tiene sentido si además compras la implementación es un documento de ventas.
Qué incluye
- Rastreo completo con comparación de renderizado
- Análisis de indexación contra Search Console
- Core Web Vitals con datos de campo, no solo puntuaciones de laboratorio
- Revisión de datos estructurados y enlazado interno
- Hallazgos priorizados por impacto y esfuerzo, con evidencia
No incluido
- Compra de enlaces y posicionamiento pagado
- Posiciones garantizadas, que nadie puede ofrecer honestamente